Millonarios cayó 3-2 ante Internacional de Bogotá en Techo y Fabián Bustos salió con un mensaje cargado de molestia, pero también de autocrítica. El técnico aseguró que revisó las jugadas polémicas “en la cancha y por televisión” y que vio dos penales claros que, según él, no se sancionaron.
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El entrenador puso la lupa en una acción que “no sé por qué lo volvió atrás” y en otra por sujeción de camiseta sobre el final. Para Bustos, esas decisiones cambiaron el cierre del partido y explican la sensación de injusticia: dijo que su equipo no merecía perder y que “no merecíamos irnos sin algo”.
Aun así, evitó esconderse solo detrás del arbitraje. Remarcó que a Millonarios “le hacen tres goles” y que ahí aparece el verdadero trabajo de la semana: corregir detalles, ajustar comportamientos defensivos y no regalar ventajas cuando el duelo se parte.
También subrayó una constante que le preocupa: el equipo estuvo siempre abajo en el marcador. Bustos insistió en que correr de atrás condiciona todo, desde el plan hasta la toma de decisiones, y que necesitan golpear primero para manejar los tiempos.
Tras el 2-2, explicó que movió fichas para ir por el triunfo, con laterales más ofensivos. Ese riesgo, admitió, se pagó en el 3-2: “el problema es la ambición de quererlo ganar”.
Sobre Carlos Ortega, contó que fue a sacar a sus jugadores por cómo estaban y que no le dijo nada al juez.
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